No Hay Nada Peor Que Un Juez Justo

(Muy poco que celebrar: la misma pestilencia a un lado y a otro del banquillo)

De repente, España se llena de juicios que llevan a las cárceles a gentes ricas, poderosas. Y se encausa a políticos, a empresas, a famosos…

¿Debemos matar la crítica aplaudiendo todo esto?

No está pasando nada que sirva a los verdaderamente explotados y oprimidos. El Estado de Derecho debe “relucir”, esplender, cada día más, en todas partes. El Capital y las oligarquías se mueven mejor en ese entorno. España, que quería ser “europea”, era como un África en el Norte, el África del Centro Capitalista, la euro-áfrica. Democracia fallida, Estado fallido, Fallo fallido.

El nuevo orden democrato-cínico mundial va a empezar a pasar la escoba por todos los rincones, pues las inmundicias en las que antes se basaba ya no le sirven.

Va a ser todo más “higiénico”, más “panhigiénico”, decía Illich, pero se va a reforzar de un modo inusitado la explotación y la opresión.

A más ricachones, dirigentes, pederastas, artistas, deportistas, princesas, princesados y demás vómitos de la sociedad, en los tribunales, más se seguirá apretando la tuerca a la masa expoliada, que ya, contenta de ver a sus adversos en las cárceles, cada día sentirá menos su expoliación.

No, no me ilusiona que adornen la cárcel, que le saquen brillo a los barrotes, que conviertan a los carceleros en emisarios del Estado de Derecho y del Estado del Bienestar, que la llenen de cerdos barrigudos y calvorotas para que los lloren, no tanto, los amores que compraron. Me da cierto gusto que el Sistema, para engañarme, en esta partida de ajedrez que juega y gana contra lo poco de humano que queda en el ser humano y también contra lo poco de planetario que queda en el planeta, encierre a sus peones débiles, sacrifique a algunas de sus piezas en posiciones complicadas. Pero yo lo que quiero es llevar a todo el Sistema a la cárcel, y, luego, como ansían los “otros” encarcelados, hacer estallar la cárcel misma. Y que ardan, en un mismo fuego, los presos de lujo y los jueces enlujados. ¡Oh, sí, qué emoción, tanto galardón y tantas propietarios abrazándose como siempre, pero por última vez!

Si alguien piensa que esto es incitación al odio, a la discordia, al conflicto, le diré que no estoy tan seguro, pero que es lo que pretendo cada vez que hablo la boca.

¡Nada que celebrar, mercaderes del espectáculo!
¡Juez estrella, te estrello contra tu mierda!

Me he quedado más tranquilo. Parece que respiro.

Pedro Gª Olivo.

FUENTE: TOKATA

tokata4

 

 

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