La amnistía del 77 como ley de punto final

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FUNDAMENTOS DE LA LEY DE AMNISTÍA DE 1976

La Amnistía del 30 de julio de 1976 fue política. Posee un solo artículo de ejecución transcendente, los restantes son de relacion o complemento del artículo principal. El Artículo Primero decreta conceder “amnistía a todos los delitos y faltas de intencionalidad política y de opinioón comprendidos en el Código Penal”… que “no hayan puesto en peligro o lesionado la vida o integridad de las personas.”

Estan amnistiados los delitos y faltas de los opositores politicos de la dictadura. Al dejar de existir la infracción automáticamente el infractor queda amnistiado por ausencia de causa penal. Ese es el efecto hacia arriba. Si hubiera efecto hacia abajo, al dejar de existir los delitos y faltas no pueden permanecer perjudicando a sus víctimas cuando no existe causa en derecho, en todo caso el daño sufrido se corrige o atenúa con una indemnización proporcional al daño causado. Por quedar inexistente el delito de opinion y cualquier otra actividad de defensa de las libertades públicas y de los derechos humanos reconocidos por la ONU, ante estas actividades sindicales y politicas, no pueden existir perjudicadas personas individuales que reclamen daños al anularse la represión contra todos. Solo la dictadura puede reclamar el perjuicio, concluyendo que el estado no se indemniza a sí mismo como perjudicado, quedando anulado el efecto de esas infracciones por abajo. 

Esta Amnistía de 1976 excluye los delitos de sangre. Por este mandato no amnistian los delitos de las organizaciones políticas que lucharon con las armas contra la dictadura. Esa carencia la subsana la ampliación de la Amnistia, pronunciada el 15-10-1977.

El Código Penal franquista, al que se refiere la Ley de Amnistia de 1976, era muy parecido al de cualquier pais del entorno. La Ley franquista decretaba la detención policial por un máximo de 72 horas, pero la ausencia de garantías podía tener secuestrado a un detenido durante 72 semanas. La ausencia de abogado, incluso en las declaraciones policiales y judiciales, inexistencia de control médico forense, la falta del habeas corpus, libertad de expresion, de oposicion, de asociacion, de manifestacion, de controles independientes nacionales, más la ausencia de vínculos internacionales de protección de los derechos humanos, hacia posible que los detenidos “más bravos” salieran de los cuarteles o comisarías a los hospitales con los órganos reventados por las torturas, limitando su derecho a la vida a un mes más, un año más, o lo que las lesiones le permitieran vivir, pero sin duda un asesinato a plazos por su vida recortada, incuantificable por falta de acreditación del máximo de vida que pudiera tener la víctima sin las lesiones policiales (el 02-12-1983 es torturado por sus compañeros en la DGS el policia Jose Manuel Castan Belmonte. Castan Belmonte fallece por las lesiones el dia 14-03-1984 en época informativa, con la judicatura tutelada por la Columna Judicial Franquista). Contamos a quienes salían directamente al cementerio desde cuarteles y comisarias, éxito en el crimen garantizado por la dictadura ante la asfixia generalizada de la publicidad, por el aplastamiento del derecho a la verdad, quedando en el anonimato oficial y público, crimenes típicos de las dictaduras y que en la nuestra estan invisibilizados por la trama monárquica.

El Código Penal que cita Ley de Amnistia de 1976 puede ser homologo al de cualquier estado de derecho de la época. Ha de entenderse el franquismo como un sistema politico que poseía legislación propia e instituciones para aplicarla, al margen que fuera un estado impostor con las instituciones falsificadas, pero la Ley de Amnistía de 1976 no entra en este reproche. Hemos observado que está Ley de Amnistía por su intencionalidad politica no excluye la politica opresiva del franquismo, como tampoco sectorializa la política como causa amnistiable única de la oposicion politica. Es amnistiable la intencionalidad politica, sin más, provenga de cualquier lado. Por ello estan Amnistiadas todas las causas por crimenes franquistas, las que tienen victimas organizadas o activas y también las víctimas pasivas o individializadas. Como comparativa, el asesinato de un chabolista es igual que el asesinato de un anarquista, porque el móvil lo desarrolla un régimen político incrustado en el abuso. Por estar amnistiados los crimenes del franquismo por la intencionalidad política de la dictadura que los accede, todas las personas sentenciadas por autoconfesiones en privado ante la policia, las torturadas y demás infracciones estafadoras y colaterales, quedan amnistiadas por efecto hacia abajo, porque esos delitos y faltas de los funcionarios y agentes del orden público dejaron de existir en esta Ley, por condonarles la intencionalidad politica en esos crímenes.

Hay un problema legislativo paradójico y muy desproporcionado, que esta Ley de Amnistía no condona los delitos de sangre. No estan amnistiados los delitos de asesinato, torturas y lesiones de los funcionarios franquistas, quienes quitaron o pusieron en peligro la vida y la integridad de las personas, no excusados por la Ley, sin embargo no se persiguio a estos infractores de mayor daño y tampoco se atendió a las victimas de los criminales, estando las carceles en 1976 llenas de victimasde estos delitos del franquismo por ambos efectos.

Con la Ley de Amnistía de 1976 se condonaron los delitos de robo, violaciones, estafas, falsificaciónes, chantages, y pedofilia entre otros, cometidos por la intencionalidad politica de la dictadura que facilitó el Botin de guerra y el lucro de sus funcionarios por falta de controles. La Ley se cumplió exacta para no perseguir a los responsables funcionarios por arriba, pero se incumplió por abajo al mantener en prisión a las victimas de esos delitos, que estaban vivos y que la Amnistia, como derecho pronunciado, sigue incumpliendose de hecho en la actualidad.

Los autores más importantes de los crimenes amnistiados: alguaciles, carceleros, concejales, policías, guardias civiles, curas, alcaldes, médicos, periodistas, fiscales, militares, jueces, gobernadores civiles, gobernadores militares, ministros. Estos mismos funcionarios y autoridades con delitos de sangre no fueron amnistiados en 1976.

Víctimas amnistiadas de derecho pero no de hecho: republicanos, pobres, jóvenes, excluidos o empobrecidos, denunciantes, gays, analfabetos, gitanos, marginados, sintecho, quincalleros, expresivos. El mandato de la Ley de Amnistía fue incumplido con estas víctimas, mientras los autores de las crimenes fueron amnistiados en masa. Las víctimas que sufrieron lesiones de sangre por intencionalidad politica de la dictadura no fueron amnistiadas para no corregirlas o repararlas, sin embargo los esbirros franquistas no fueron corregidos a pesar que la Ley de 1976 no les amnistio.

Estamos presentando una parte de la transición que la monarquía exhibe por el mundo faltando a la verdad, calificandola de modélica y pacífica. La monarquía española se instauró rugiendo sobre las fosas, por el auge de los corruptos y criminales puestos de acuerdo para crear una ficción, vendiéndola por el mundo como un éxito propio, un mérito inmerecido y bien sustentado y mantenido por décadas por el periodismo generalista que tiene intereses financieros regulares desde el crimen primario.

Con la verdad histórica presentada afirmamos que el imperio de la ley no existe, que la Contitución Española es una simulación por imagen para invisibilizar todos los crímenes del franquismo, que por su transcendencia en responsabilidad criminal por estafa debemos de calificarlo con razon, coherencia y justicia !CRÍMENES DEL BORBONISMO!…

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